
Mi recorrido
En Mi hermoso Colegio
Introducción:

Si pudiera encapsular todos mis años en el colegio Gabriela Mistral en un solo momento, creo que no podría, porque mi historia aquí es un tapiz de miles de instantes. Al iniciar este recorrido escrito, siento una mezcla preciosa de nostalgia y gratitud, como si estuviera abriendo un cofre lleno de tesoros que atesoré desde que mis pies, diminutos, pisaron el patio por primera vez hasta hoy, que me preparo para volar. Este no fue solo un lugar de estudio; fue el escenario donde crecí, donde mi fé se fortaleció y donde, sin duda, encontré mi segundo hogar. Acompáñeme en esta vuelta al pasado.

Preescolar
- Hoy, mirando atrás, me cuesta creer que hayan pasado tantos años desde que llegué por primera vez al Colegio. Parece que fue ayer cuando, con mi pequeño uniforme y una mochila más grande que yo, entraba por esas puertas con nervios y curiosidad, sin imaginar que este lugar se convertiría en mi segundo hogar. Desde preescolar hasta ahora, que estoy en grado once, he vivido momentos que marcaron mi corazón y me ayudaron a crecer no solo como estudiante, sino como persona.
- Escribir esto se siente como hojear un álbum de fotos. Miro hacia atrás y veo a esa yo chiquita, entrando por primera vez a Preescolar. Recuerdo todas esas veces que me caía jugando en la zona margarita y todas las veces que llore y jugué con mis primeras amigas. Aunque muchas veces nos separaban por hablonas.
- Recuerdo los días de preescolar con una sonrisa. Eran tiempos de juegos, colores, canciones y dibujos. Todo era nuevo, y cada día era una aventura. Aprendí a compartir, a decir "gracias" y "por favor", y a comprender que la amistad es un regalo que se cuida con cariño.

Todavía recuerdo, la vez que nos separaron a Danna y a mi del salón azul, con ella fue la que pase hermoso momentos, en esta zona, vivimos peleas, risas y desordenes que hacíamos, fue mi primera amiga y la que mas valoro espero nunca perderla porque de verdad me dolería mucho.
- Las profesoras eran como ángeles que nos guiaban con paciencia y ternura, enseñándonos lo más importante: que Dios está presente en todo lo que hacemos, incluso en las pequeñas cosas. Aunque no recuerde mucho de ellas siempre las tengo presentes en mi corazón porque fueron personas importantes para mi y las primeras que me enseñaron que la vida es algo hermoso y que todo se debe cuidar.
Primaria
- En primaria llegaron los primeros retos. Aprendí a leer mejor, a escribir y a entender que el estudio también requería esfuerzo. Pero al mismo tiempo, descubrí que aprender podía ser divertido, sobre todo cuando lo hacía rodeada de mis amigas. Recuerdo los recreos llenos de risas, los festivales, las izadas de bandera, las manualidades y las pequeñas competencias que, sin darnos cuenta, nos enseñaban a trabajar en equipo y a apoyarnos unas a otras. Cada día era una mezcla de aprendizaje, amistad y amor. Recuerdo las promesas de meñiques y los momentos divertidos dentro del salon.
- Una de las profesoras que mas recuerdo es Gina, Marisol y Floralba, Gina por su fuerte voz y regaños constantes en el patio, Marisol por la forma tan cálida y amorosa de recibirnos día a día y Floralba por la profesora mas sincera y tierna de corazón, además de cesi la celadora en ese entonces que nos correteaba por las canchas para tenernos en el gimnasio, muchas veces me dio miedo pero aun así a todas las llevo en mi corazón.

- Aun recuerdo todas esas historias que contábamos de miedo en el colegio por las noches, como decían que asustaban en el bosque, en baños y en la zona verde, eran cosas pequeñas pero divertidas que aunque en ese entonces me aterrorizaban ya las veo como algo chistoso imposible de creer.
Puedo decir que fue la etapa que mas disfrute por que amaba hacer las tareas en ese entonces, me encantaba dibujar, hacer maquetas y amaba la clase de educación física con la profe viviana, a veces quisiera volver y disfrutar todo mas pero es muy tarde para hacerlo.

Secundaria
Al llegar a bachillerato, todo empezó a cambiar. Comenzamos a sentirnos más grandes, más responsables. Los profesores ya no eran solo quienes nos enseñaban materias, sino también guías que nos aconsejaban, que creían en nosotros incluso cuando nosotros mismos dudábamos. Fueron años de descubrimiento, de cuestionarnos quiénes somos y qué queremos ser. Hubo momentos de estrés por las evaluaciones, proyectos y presentaciones, pero también muchas risas, anécdotas y charlas que nunca olvidaré.
- Uno de los momentos que mas me marco fue la pandemia, ya que meses después de haber entrado a sexto tuvimos un encierro largo, en los cuales todo cambio, ya las cosas no eran tan agradables y hermosas como antes las veía, pero aun así podíamos tener comunicación con personas importantes, fue un choque fuerte ya que no sabia manejar un computador pero poco a poco lo pude lograr.
En medio de todo eso, siempre estuvo la presencia de Dios, acompañándonos en cada paso. Aprendí que la fe no es solo rezar, sino vivir con amor, humildad y esperanza. Gracias al colegio que la espiritualidad también se encuentra en los gestos sencillos: ayudar a un compañero, sonreír al que lo necesita o dar lo mejor de mí en cada cosa que hago.
- El colegio no solo me enseñó ecuaciones, sino también a poner límites, a perdonar y a entender que la verdadera belleza está en el corazón. Las fotos de esa época son un caos de todas tiradas en el piso y risas nerviosas, pero capturan la esencia de la amistad que, honestamente, sé que será para toda la vida. Aunque ya con algunas no tenga esa misma comunicación
- Decimo fue uno de los años mas duros para mi, porque? porque me separaron de mis amigas, fue un cambio tan repentino, éramos un grupo de casi 12 y en decimo, quede sola con anyelina, mi compañera desde ahí, fue difícil para las dos adaptarnos en un salón completamente nuevo, no conocíamos a nadie pero nos teníamos a ambas, yo la quiero de verdad porque ella me enseño que una bonita amistad se puede formar en un corto tiempo. Luego conocí a Sara, Mariana y sofí, al principio no éramos un grupo tan unido simplemente nos sentíamos solas y éramos nuestra propia compañía, todas éramos muy diferentes pero poco a poco eso cambio, con la persona que menos pensé que encajaría fue sara pero con el tiempo formamos una amistad, y somos muy unidas, es como una curita para el alma, con mari me encanta pasar tiempo, es una persona que admiro mucho y con sofí aunque actualmente no hablo mucho la aprecio bastante
Actualidad
- Hoy, al estar en once, siento una mezcla de emociones difíciles de explicar. Hay alegría por todo lo que logré, pero también tristeza porque esta etapa está llegando a su fin. Sé que pronto dejaré estas aulas, estos pasillos, estos patios donde crecí, pero también sé que cada rincón de este colegio quedará grabado en mi memoria. Aquí viví mis primeros miedos y mis primeras victorias. Aquí encontré amigas que se convirtieron en hermanas. Aquí conocí maestros que dejaron huellas profundas en mi corazón. se que no todo es para siempre pero ojala lo fuera para mi.
Este año, fue bonito, tal vez porque sea el ultimo pero aun así extraño a muchas personas como sara, angely y danna quería compartir mi ultimo años con ellas pero no se pudo, este año viví muchas experiencias nuevas que pensé que nunca viviría hize mas amigas y me abrí mucho mas a lo que era antes.
- Mi mejor experiencia fue el viaje a Bogotá, fue mi primera vez viajando hacia ese lugar y lo hice con mis amigas que fue lo que mas ame, con ellas viví esa nueva experiencia y pude compartir un ultimo momento con ella, fue corto pero sustancioso.

- Además de que conocí una bonita comunidad como lo es ruta Joven, son personas llenas de amor para dar y servir, dispuestas a dar mas por los demás. En este retiro conocí mas a Julián, es una personas que se gano un espacio muy rápido en mi corazon, tiene una forma de ser increíble y brilla con solo ser el, de igual modo Sarah una personita con un corazon inmenso y cálido y la hermanita Maru una de las personas que mas me alegro haber conocido, esparce alegría y felicidad con solo estar presente en cada momento, se que no conozco mucho a los demás pero espero poder hacerlo mas a fondo y permaneces en ruta joven por mucho mas tiempo.
El Colegio Gabriela Mistral me enseñó mucho más que matemáticas: me enseñó valores, empatía, fe, amor y gratitud. Me enseñó a creer en mí, a no rendirme, a confiar en que los planes de Dios siempre son perfectos, aunque a veces no los entendamos. Me siento muy afortunada de haber formado parte de esta gran familia que me acogió desde niña y me acompañó hasta convertirme en la persona que soy hoy.
- Ahora que estoy por comenzar una nueva etapa, me llevo conmigo todo lo vivido, cada sonrisa, cada lágrima, cada enseñanza. Porque aunque ya no use el uniforme ni asista a clases, sé que siempre seré parte de esta familia. Este colegio no solo me dio educación, sino una historia, una fe firme y un corazón lleno de gratitud.
Gracias por tantos años, por cada día compartido, por cada consejo y cada abrazo. Gracias, Colegio Gabriela Mistral, por ser más que un lugar de estudio: por ser mi casa, mi refugio y mi punto de partida hacia el futuro.